Behavioral economics es una ciencia que integra principios de la economía convencional con insights de sociología y psicología para entender y predecir de una mejor manera el comportamiento y la toma de decisiones de las personas en el día a día.

Contrario a lo que dicta la teoría económica, nuestro sistema cognitivo tiene limitaciones. Esto genera que gran parte de nuestras decisiones no sean meticulosamente planeadas y carezcan de análisis y procesamiento de información sobre el entorno y la situación presente y futura.

Puede sonar absurdo, pero ante una decisión somos incapaces de realizar, de manera simultánea, todas las operaciones necesarias para analizar y distinguir entre múltiples escenarios, para comparar y elegir la mejor de las posibles decisiones de una manera consistente. Ante esto, nuestra mente crea mecanismos y atajos como los heurísticos y hábitos que nos ayudan a simplificar el proceso de toma de decisiones, lo cual es eficiente, sin embargo permite que el proceso se vea nublado por sesgos, emociones, tendencias y otros elementos del contexto que nos lleven a tomar decisiones irracionales.

Los economistas del comportamiento buscamos contrarrestar esto, generando conocimiento sobre los motivos de dichos comportamientos irracionales (los cuales suelen ser sistemáticos) y ayudando en el diseño de “nudges” o empujones que generen cambios positivos en el comportamiento de las personas.